Consentimiento claro y control visible
El intérprete decide qué datos se usan y cuándo. Indicadores discretos muestran grabación activa, y botones accesibles permiten pausar o desactivar señales sensibles. Los contratos evitan ambigüedades, y las funciones incluyen espacios de conversación con el público sobre límites, propósito y cuidado. La confianza es escénica, pero también legal, tecnológica y profundamente humana.